Delegar es un gran desafío para cualquier líder. No importa si estás en una corporación en Nueva York, en una pyme de Buenos Aires o en una startup en Berlín: el dilema es el mismo y los posibles errores también. Se puede ir del extremo del micromanagement al querer controlarlo todo (que asfixia, genera desconfianza y desgasta bastante al equipo y al propio líder) al abandono disfrazado de confianza (al soltar las tareas sin dar contexto ni guía, generando que el colaborador quede a la deriva de toda la responsabilidad y de un resultado posiblemente inesperado).
Tal vez, la excelencia en delegar se encuentre en un punto medio, en el guiar sin asfixiar y eso supone un liderazgo distinto, medido, claro, estratega, uno que implique confianza real en la capacidad del otro mientras se lo acompaña en el trayecto.
Creo que liderar con excelencia es una competencia crítica en la que quienes saben hacerlo, además de descargar trabajo, multiplican talento, resultados e innovación. Si sos líder no restes importancia a crecer, formarte, incorporar herramientas y autoconocerte. Tu equipo y tu crecimiento profesional te lo agradecerán.
Te dejo el link a un cuentito que hice pensando en este tema. Ojalá te entretenga.
https://www.youtube.com/watch?v=gi_5L8s-eRE

